miércoles, 23 de marzo de 2011

Mi sol de cada mañana



Este escrito está inspirado y basado en un comentario que alguien me dejó un día sobre un poema que escribí para mi hija. Hoy hago mías, con su permiso, aquellas preciosas palabras.


Mi sol de cada mañana,
la alegría de mi vida y mi orgullo,
para ti, mi amor puro,
aunque flaquee y me tambalee.

Mi amor hacia ti es inquebrantable,
firme e inalterable,
que contra él, no podrá nada ni nadie.

Sigue mi pequeña y no desfallezcas,
lucha en esta vida porque si no, la vida luchará contra ti.
Busca tu felicidad, no te quedes atrás.

 Ni una mirada de más.
no malgastes ni un segundo,
y lucha por tu felicidad,
allí donde creas que pueda estar.

Cuántas veces no te habré dicho todo esto.
No hace falta decir mucho más,
sólo prefiero decir que te quiero cada día más.

Acuérdate de aquello de la guerra y las batallas,
recuerdas ¿verdad?.


Autores: Anónimo y José Hernández
  

No hay comentarios: