sábado, 7 de febrero de 2009

Tengo una pregunta para usted

El pasado 29 de enero, el Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, compareció ante unos ciudadanos en el programa "Tengo una pregunta para vd...". A una de las pregunta sobre la crisis que negó durante tanto tiempo, el presidente con ojos de carnero degollado ante más de seis millones de espectadores contestó: "podré equivocarme, pero no miento", ¡Vaya cara de cemento armado!, ¿se pensará que somos todos idiótas?, no se puede engañar tanto a tanta gente durante tanto tiempo. Miente, miente a sabiendas y con soltura, ni él se cree sus propias mentiras. Tengo la sensación, incluso que se está riéndo de los españoles. Miente desde la tranquilidad que otorga la impunidad, no altera el semblante, tiene una pericia que hace dudar al ingenuo. ¡Claro que miente! y además por supuesto se equivoca.

Nos dijo que aquello del pleno empleo no era un compromiso electoral firme sino un objetivo, mintió al decirnos medias verdades, al achacar a organismos internacionales las optimistas previsiones económicas con las que concurrió a las pasadas elecciones ocultando las que su propio Ministerio de Economía y el PP manejaban que decían cosas muy distintas. Mintió sobre la venta de armamento a Israel y sobre sus desprecios a la bandera americana. Lo hizo con naturalidad. Hace apenas unas semanas en otra televisión, Cuatro, mintió al decir que no tenía información alguna sobre los vuelos de la CIA a Guantánamo, "de haberlo sabido -añadió casi ofendido- lo habría denunciado". Pocos días depués se desveló que su Gobierno había autorizado varios de esos vuelos con las firmas de Bono y Alonso, es poco creible que el jefe del Ejecutivo no estuviera informado. Entre enero de 2007 y marzo de 2008, hasta en 20 ocasiones distintas mintió él y mintieron sus más directos colaboradores al rechazar una y otra vez que se hubieran producido contactos con ETA después del atentado de la T-4. Y cuando el director de el Mundo le arrancó la verdad en una entrevista, se limitó a hacerse el tonto. ¿Qué iba a decir? ¿Cómo iba a justificar todas las mentiras que jalonaron antes, durante y después ese «proceso de paz» que no podía arrancar, según otro de sus embustes, mientras no quedara acreditada la «inequívoca voluntad de ETA» de no volver a matar?. Pero parece ser que aún mintiendo de la manera que lo hace no le resta un sólo voto. Quizá la culpa de esto sea que Rajoy no sabe sacar partido. Si Rajoy, como presidente de Gobierno, mintiera de esta forma el PSOE se lo comería en media hora, ésa es la diferencia.

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