jueves, 27 de enero de 2011



¡Ay!, la pupila de mis ojos,
la niña de mi vista,
mi alma, mi vida, mi corazón.

¡Ay!, pero que lejos,
tu presencia imprevista
y mi existencia desprovista.

¡Ay!, mi deseo, mi pasión. mi amor.
Mi pena, mi desdicha... y mi dolor.
   

No hay comentarios: