Una, dos... y hasta tres
las veces que el pórtico se cerró,
¿qué quiere? sólo vine a tomar el té,
prometo que no le molestaré.
Una, dos... y tres
¿no ve que tengo interés?
¿qué quiere que haga pues?
¿me permite pasar usted?
Una, dos... o tres
algo le diré:
lo intentaría "setentitrés",
¡abra la puerta y no sea descortés!
Una, dos, incluso tres,
mi vida estuvo en el envés del revés,
y no juguemos al escondite inglés,
que mis pies, tropezarán después.
Una, dos y se me antoja que tres
es usted muy cortés.
apagó mi sed y su té...
delicioso es.
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