El 6 de noviembre de 2005, el Palacio de la Moncloa recibió la visita del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, una visita que se cuidó mucho de no ser anunciada, es más, fue ocultada a los medios de comunicación. Rodríguez Zapatero envió un Mistere de las Fuerzas Aéreas españolas a Lisboa en la tarde del domingo día 6 de noviembre para recoger al político portugués y una vez finalizada la cena el mismo avión Mistere continuó viaje hasta Bruselas para devolver al presidente de la Comisión Europea a su puesto de trabajo.
Unos días después el jefe de gabinete de Durao Barroso en Bruselas reconocía la existencia de esa cena, que también tuvo que ser confirmada por Moncloa, qué remedio.
El objetivo de esa cena fue persuadir a Durao Barroso para que convenciera al Colegio de Comisarios y éste remitiera la competencia sobre la OPA lanzada por Gas Natural sobre Endesa a Madrid, a cambio España cedería en las negociaciones sobre el presupuesto comunitario para el periodo 2007/2013 en una cuestión clave para España, la de los fondos estructurales a recibir por nuestro país a partir de 2007. Un empeño personal de Zapatero por culpa del cual se ponía en juego los fondos que la Unión Europea debía conceder a nuestro país, El interés general subyugado al interés personal.
Como consecuencia de ésta cena el devenir de la OPA experimentó un gran cambio. El miércoles 9 el pleno de la Comisión debería reclamar la competencia para Bruselas, puesto que ésa era la opinión que había venido manteniendo la comisaria de Competencia Neelie Kroes. Nunca se produjo tal reclamación y el aplazamiento, sin causa justificada, de esa reunión hizo intuir que algo grave estaba sucediendo.
Todos sabemos los intereses que vinculan a Zapatero con el ministro de industria de entonces José Montilla, y a éste con la Caixa, primer accionista de Gas Natural.
Para asegurar la operación Zapatero se desplazó a Londres, que en ese momento ostentaba la presidencia de la Comisión Europea. Allí se entrevistó con Tony Blair "aprovechando" una reunión de dirigentes socialistas europeos. Todo hace pensar que sobre el presidente de la comisión habrían presionado tanto Madrid como Londres, interesada en hacer la vista gorda de España a la hora de salvar el llamado cheque británico en la negociación del presupuesto comunitario.
La buena disposición española quedó de relieve unos días después, en la cumbre hispano-francesa celebrada en París. En la rueda de prensa conjunta el presidente francés vino a decir que España tenía que asumir la pérdida de fondos y se pudo ver a Zapatero como no abrió la boca para contradecirle. Evidente es que la Guerra de la Independencia o la Batalla de Trafalgar no nos sirvieron de nada. Siempre he dicho que la historia tiene un lugar reservado a Zapatero junto a Godoy.
Por aquella época Durao Barroso fue objeto de una fallida moción de censura, y fue acusado de haber disfrutado de unas vacaciones a bordo de un yate de lujo propiedad del armador y banquero griego Spiros Latsis, quien después recibió ayudas y favores de la Comisión Europea.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno español, la decisión de resistencia de Manuel Pizarro, entonces presidente de Endesa dio al traste con la OPA de Gas Natural. Pizarro alentó una operación que beneficiaba a todos los accionistas y se presentó una OPA de EOn sobre la eléctrica, una OPA que duplicaba en valor a la que presentó Gas Natural.
Remito este artículo, y como continuación, al publicado el 23 de febrero de 2009 y titulado Endesa
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