A hurtadillas... en silencio,
me miras y no me ves,
ya lo ves, ahora no es al revés,
esta vez, esto es lo que es.
A escondidas, en secreto,
sin que nadie te vea, de puntillas,
sin hacer ruido, sentada en tu silla,
con sigilo, cómoda y en zapatillas.
Y como una polilla
golpeándome contra el cristal,
en el interior de una bombilla
y mirando algo que brilla.
Sin que nadie lo note y con calma,
con el misterio de tu alma.
Agazapada, hundiendo la barbilla.
Agazapada, hundiendo la barbilla.
¿qué pretendes ver?; ¿un prodigio, un milagro?,
¿acaso no eres tú la maravilla?
No, no siempre el diablo
debería salirse con la suya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario