Con el oído atento,
y la vista alerta,
aún con los ojos distraídos
y el oído desprevenido.
Cada día la misma melodía.
Oí que el viento puede arrastrar el olor de la sangre,
y vi a un niño, sin alma, empuñar un arma.
Oí la palabra amar y nadie quiso escuchar,
he visto niños calcinados por las bombas de un viejo coronel,
oí que se mata en el nombre de DIOS
y que hay ladrones con guantes blancos.
Sálvese quien pueda, que aquí vale casi todo.
y que hay ladrones con guantes blancos.
Sálvese quien pueda, que aquí vale casi todo.
Oí que un hombre asesinó a una mujer,
y que se puede maltratar a un niño,
y que se puede maltratar a un niño,
he visto cómo el fuego deliberado envuelve los bosques,
y que hay malnacidos que se enriquecen con la pobreza,
he visto la tierra muriendo de sed
y en los mares manchas de aceite y "oro negro".
y en los mares manchas de aceite y "oro negro".
de tanto ver y oír llegué a entender...
que quien puede, nada quiere hacer.